La presión de la siesta – por Patricio Villarejo
A las dos de la tarde el pueblo no dormía: se apagaba. No era metáfora. Se apagaba como se apaga una radio vieja cuando alguien gira…
A las dos de la tarde el pueblo no dormía: se apagaba. No era metáfora. Se apagaba como se apaga una radio vieja cuando alguien gira…
Carta a Giambattista Vico Durante mi visita a Turín, en el marco de una investigación sobre las rutas de los comerciantes venecianos del siglo XVII, visité…
Néctor y los días martes Los modos de las gentes transitando por la calle varía conforme a los días. En otras palabras, sabemos de formas de…
For those about to rock, portada negra PRIMERA PARTE El calor en la sala de radiología, la voz lenta de la enfermera pidiéndome que me suba…
El bulto A la memoria de Ricardo Montes, mi abuelo Siempre quisiste ser el ranger rojo. Cole, el líder de los Power Rangers: Wild Force. Por…
Cuerpo vivo No duermo sola, pero tampoco acompañada. Cada noche, antes de dormir, hago una reconstrucción de la escena: me veo arrinconada en una cama de…
Festín de pájaros Primavera En abril llegará el amor, me dijo, pero lo único que llegó en abril fueron unos pájaros azules. Vinieron a mi balcón…